Estoy enfadada, cabreada, defraudada y triste; dejé de ser quien era y me convertí en sombra de quien nunca quise ser, al principio era un disfraz o eso pensaba yo, pero poco a poco me absorbió y de lo que fui ya nada queda.

Pasé por la universidad de puntillas, ni tiempo tuve para fiestas, los ligues o las novatadas, salí de ella lo antes que pude, 5 años nada más, 5 años libres de salir de casa y no explicar a donde ibas o que hacías, 5 años de ser tú, de crecer como persona y de madurar. Poco o nada aprendí de ella o de las cosas malas, pocas fiestas de estudiantes, pocos ligues y ninguna novatada.


De acuerdo que mi universidad no era dada a fiestas, borracheras y resto de actos académicos, pero haberlos los había, pero yo responsable de mi, idiota del todo, rara vez acudía, no los hecho de menos, no me arrepiento de no haber ido, nunca me gustaron esas cosas, pero quizás si hubiera usado más esa libertad de ser grande, el pedir el permiso de mis padres o el tomarme ciertas licencias, quizás si hubiera hecho todo eso, ahora no estaría así, sumida en una negativa continua, pida lo que pida.

Sinceramente ya no pido, ni hago, ni digo, solo me limito a comer, dormir y poco más. Para que forzar algo que sabes solo va a servir para tener una bronca o para hacer pasar un mal rato a alguien, mejor conformarse con lo que se tiene que tratar de conseguir algo que sabes a priori está fuera de tu alcance.

A veces me pregunto que se siente al hacer una locura, al dejar todo por amor o al irte al otro lado del mundo o tirarte de un punte sin cuerda solo por una corazonada, quisiera tener el valor, la fuerza, el coraje para liarme la manta a la cabeza y hacer por una vez una locura de esas.

Pero yo no soy así, vivo con los pies en el suelo, pragmática en todo mi ser, incapaz de dar un paso sino está todo a favor, incapaz de lanzarme sino he comprobado 20 veces la cuerda, siempre fui así temerosa de meter la pata, de fallar, equivocarme o simplemente de tener que pedir ayuda, soy grande, soy fuerte y yo solita puedo con todo.

Solo tengo fuerza para enfadarme conmigo misma por ser tan conformista, yo antes no era así, las circunstancias, la vida… que sé yo, me han convertido en lo que siempre odie, yo antes luchaba por lo que quería, no respetaba un no y nunca veía nada imposible, tenía sueños de campeón y era capaz de cerrar los ojos e imaginarme conquistando el mundo sin siquiera una espada entre mis manos, sin embargo ahora, ahora no sirvo ni para ponerme la ropa con decoro, cualquier nimiedad me parece un mundo y dar un paso al frente es todo un triunfo.

No sé donde desembocará esto, no sé si tendrá solución, tal vez sea la de contentar a unos pocos, mientras yo espero a cumplir mis sueños o quizás sea reunir todas mis fuerzas e irme lejos sin nada, ni siquiera recuerdos y empezar de nuevo, pero es difícil empezar algo cuando cargas en la espalda todo el peso de tu pasado.

Ojala encontrara las fuerzas para mirar al futuro y no bajar la cabeza, ojala encontrara algo por lo que merezca la pena arriesgarlo todo, ojala la ilusión entre por la chimenea y los miedos se vayan por la ventana.