Río desde el balcón, envuelta en una bata gris, mientras fumo un cigarro y miro al horizonte, uno tan lejano que no soy capaz de alcanzar ni con la imaginación.

Quisiera ser humo y volar a las estrellas, reirme con ganas del futuro y quitarme esta bata estupida.

Pero sin la bata estaría desnuda y si en lugar de reir, llorara, el futuro seguro se paraba, además seamos sinceros, ni el humo llega a las estrellas ni las estrellas se ven en noches nubladas.

Mejor me olvido de todo,  termino el cigarro, me abrigo con esta bata que se me está quedando pequeña y entro para casa que es de noche, está nublado y puede llover.