Estoy muy orgullosa de mi misma, sin embargo no estoy contenta, tengo un pesar en el estomago que hace que me sienta vacía y sola, sobretodo sola, creo que estoy haciendo lo correcto ¿pero siendo así por qué me duele tanto?

Sé que esto son batallas que debí luchar cuando tenía 15 años y no ahora que tengo 27, pero ni antes me gustaron las guerras ni ahora tampoco, prefiero la comodidad de lo cotidiano, el seguir las reglas y comportarme como los demás esperan que me comporte, no es culpa de ellos exigir un comportamiento lineal, estable, sin altibajos y sobretodo ligado a su capricho.

Las cosas deberían ser fáciles, al menos en casa, con los padres con quien se supone que te quiere más y mejor y además de eso te entienden, pero no, los padres rara vez entienden las inquietudes de sus hijos, rara vez se dan cuenta de que no sonrien o de que les pasa algo y sobretodo rara vez se sientan contigo con el corazón abierto y escuchan atentamente lo que tienes que decirles, rara vez llegan te dan una palmadita en la espalda y te dicen, me parece bien, ten cuidado hija, rara vez te dejan volar a sabiendas de que vas a caerte, al menos los mios rara vez me dejan salirme del camino prefijado.

Yo no pido mucho, solo un poco de apoyo, un " sé que lo harás bien", tranquila diviertete, estas en edad, lanzate y descubre el mundo, no te preocupes aquí estamos si necesitas un refugio al que acudir, no creo que sea algo irracional, imposible o dificil de dar, creo que es lo que el manual de padres deberia tener grabado con mayusculas en su portada,NO AXFISIEN A SU HIJO, DEJENLE VIVIR, COMETERA ERRORES, DESCUBRIRA EL MUNDO, USTED SOLO ACOMPAÑELE EN EL VIAJE Y SEA SU RED DE PROTECCIÓN, LE ASEGURO QUE SU HIJO NO NECESITA NADA MÁS, yo en lugar de eso solo recibo reproches, ultimatuns y malos gestos, quizás solo quizás necesito un poco de apoyo y una sonrisa.

Estoy cansada, muchas veces quiero volver a tener 15 años y luchar estas batallas, seguro que por aquel entonces tendría más fuerza, mas ganas y la rebeldia de la adolescencia, aunque dormida, se supone que estaría por algún sitio de mi cuerpo ¿no? Lo que he echo hoy, era algo que había que hacer, tenía que hacerlo por mí, me lo debía a mi misma, y puede que pase el peor fin de semana de toda mi vida, puede que todo lo que he hecho no me sirva de nada, pero estoy orgullosa de hacerlo pese a que ahora me sienta como una mierda y solo quiera un abrazo y volver a las faldas de mi madre.